el columpio del diablo

columpio

La leyenda cuenta que hace muchos años en algún lugar de Tecozautla, Hidalgo, el pueblo estaba cubierto por la noche, se podían escuchar los quejidos de un hombre, quien aparentaba estar agonizando.

Las personas que pasaban por ahí, a menudo tenían una forma de reaccionar muy rara: se quedaban sin hablar y, hasta unos momentos después, podían reaccionar para salir corriendo despavoridos del sitio donde se escuchaban esos alaridos. Muchos aseguran que se siente una especie de parálisis que podía sentirse en los huesos y que impedía a la persona avanzar.

El llamado ‘columpio del diablo’ causa ese efecto a quien se atreva adentrarse en sus entrañas. En una ocasión, dos personas, aparentemente amigos un poco alcoholizados, pasaron por este lugar. Estando bajo los influjos de la sustancia se envalentonaron al escuchar los quejidos, así que decidieron entrar en la zona.

Cuando llegaron al lugar, su borrachera desapareció de inmediato. No podían dar crédito a lo que veían: Encontraron un hacendado que había muerto tiempo atrás y se columpiaba en una cuerda que salía de una ladera de un cerro y llegaba al otro lado. El rostro del hacendado dejaba ver su estado cadavérico, lo que les provocó un pánico inimaginable.

Mientras estaban petrificados ante tal imagen, una luz roja, como un fuego intenso que tenía forma de un cuerpo humanoide, abrazó al hacendado y lo convirtió en carbón al instante. Las dos personas se quedaron mudos pero con los ojos abiertos, sin parpadear ni un solo segundo. Fue cuando pudieron reaccionar y salir huyendo del lugar.

El final de estos amigos llegó después, cuando contaron su experiencia, cayeron muertos al instante. De acuerdo a la leyenda “no puedes divulgar nunca haber presenciado un encuentro con el diablo”. Se cuenta que aquél hacendado había vendido su alma al mismísimo demonio y que esa noche fue cuando se cobró la deuda. Los lugareños creen que los alaridos escuchados desde semanas antes eran de esa persona y que estaba lamentándose de su decisión.

Desde ese entonces se le conoce al lugar como “Columpio del Diablo”,  y se les advierte a los visitantes que podría ser su último lugar de descanso si se atreven a turistear por Tecozautla. Esta escalofriante leyenda fue rescatada por el INAH (Instituto Nacional de Antropología e Historia).

Tecozautla es considerado uno de los Pueblos Mágicos de México y de los más asombrosos de Hidalgo. Su nombre tiene origen en el náhuatl: tetlcozauquila, que significa ‘lugar donde abunda la tierra amarilla’. En la época precolonial este sitio era uno de los centros más importantes para el imperio Tolteca.

La Neta Durango


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