Los Topiles . Por Sergio Servidor, Corona de ustedes. 28-07-17

0

No cabe duda que el mandatario que trate de darle gusto a todos, finalmente no hace nada, a veces se requiere ser dictador y con los güi- güis en la mano hacerlo lo que se tenga que hacer, porque no se pueden hacer pedacitos para cada quien y esto lo mencionamos por el anuncio de convertir en el Bulevar Fanny Anitúa en el Paseo del Estudiante, ya que esa vía está frente a las facultades de Leyes, de Contaduría y Administración y de Medicina.
Esto nos hizo recordar aquel regente de la Ciudad de México que respondía al nombre de Ernesto P. Uruchurto, a quien le achacaban las malas lenguas que le gustaba la coca cola hervida y la “P” no era por lo pirujo y las órdenes que daba, no se discutían, se cumplían a “rajatabla”, so pena que despidiera de la chamba a quien no lo hacía.
En ese entonces estaba por los alrededores de la Iglesia de Nuestra Señora de la Merced, un mercado del mismo nombre que creció de tal manera que se convirtió en un mercado de abastos para los cinco millones de personas que en aquel entonces tenía el que fue el Distrito Federal, claro que los locatarios tenían puestos de madera, tejabanes con láminas y “sobras” de carrizo con tela de manta ,y el nuevo mercado les ofrecía locales para hortalizas con lavabos y agua corriente y todo eso lo pagarían a plazos en un banco de la ciudad capital, y tal vez por eso rechazaron sistemáticamente la construcción de un centro de abastos limpio y transitable para los clientes y para los mismo locatarios.
Total, que el mercado de La Merced con sus montones de toneladas de basura en cada esquina llegó a volverse un viacrucis y las autoridades del D.F. continuaban rogándoles que aceptaran la oferta, y se les seguía rogando hasta que una inesperada madrugada llegaron los buldócer y sin distención alguna derribaron puestos de madera, de cartón., de carrizo y más tarde toda esa basura fue a parar a Santa Martha Acatarla y con la limpieza llegaron los constructores de bodegas y de grandes naves donde quedaron tiendas de abarrotes, de lácteos, pescado y el nuevo mercado de La Merced quedó como prototipo para los monstruosos mercados de La Viga, Jamaica y los construidos en cada delegación del Distrito federal, cuyos locatarios recibieron con beneplácito sus nuevos y flamantes lugares de trabajo.

Leave A Reply