Los Topiles. Por Sergio Servidor, Corona de Ustedes. 07-06.17

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Felicidades a todos nuestros compañeros comunicadores y desde luego a nuestros jefes de cada medio de comunicación en el Estado, el día de ayer, aniversario de la exlibertad de expresión, cuyos festejos se iniciaron con el homenaje al mejor comunicador y orientador que ha tenido México, Francisco Zarco Mateos, después los medios desayunaron con el mero chipocle del estado, el Dr. en Leyes Jose Rosas Aispuro Torres , donde no vimos al oftalmólogo presidente municipal de la capital del Estado, quien tenía preparada la comida en el Club Campestre, donde irían las mujeres de largo y las gordas de ancho y esperábamos que no nos dieran huevos a la Fidel Velázquez -secos y sin chile-.
El festejo no es nuevo, tenemos muchisísimo tiempo que se ha llevado a cabo, muchos de esos festejos fueron brillantes, porque tanto funcionarios como periodistas organizaban las pachangas que por lo regular culminaban en la Plaza de Toros Alejandra, a veces se convertían en diestros novilleros, hasta nuestro actual director, el Ingeniero Jorge Clemente Mujica Vargas.
Los festejos de la entonces todavía libertad de expresión eran más festejos que actos políticos, mucho menos serios, en donde hasta se paseaban las aspirantes a reinas de de las fiestas de aniversario de la ciudad, que por su belleza repartían “tacos de ojo” a quienes asistían a desfiles y festejos.
En los desayunos el menú era el de siempre: Huevos a la Fidel y frijoles en las rocas, no porque los dieran fríos como hielos, sino porque la cocinera no limpiaba bien los frijoles y las piedras fracturaba uno que otro diente del comensal.
Entusiasmo sobraba por parte de quienes organizábamos los festejos, aunque en algunas ocasiones salían de pleito los comunicadores, pleitos fuertes, hasta entre hermanos, como uno registrado en un restaurant de la avenida 20 de Noviembre y H. Colegio Militar en donde dos fraternos riñeron como gallos de pelea y entre muchos reporteros no podíamos separarlos y ninguno de ellos le cedía el paso al otro.
Total, de todo había en los festejos que resultaron inolvidables para todos los que participábamos.

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